
Poseidón
Es el dios de los mares y, como «Agitador de la Tierra», de los terremotos en la mitología griega. El nombre del dios marino etrusco Nethuns fue adoptado en latín para Neptuno (Neptunus) en la mitología romana, siendo ambos dioses del mar análogos a Poseidón. Las tablillas en lineal B muestran que Poseidón fue venerado en Pilos y Tebas en la Grecia micénica de finales de la Edad del Bronce, pero fue integrado en el panteón olímpico posterior como hermano de Zeus y Hades. Poseidón tuvo muchos hijos y fue protector de muchas ciudades helenas, aunque perdió el concurso por Atenas contra Atenea. Le fue dedicado un himno homérico.
Poseidón era un importante dios municipal de varias ciudades: en Atenas, era el segundo en importancia por detrás sólo de Atenea, mientras en Corinto y en muchas ciudades de la Magna Grecia era el dios jefe de la polis.
Poseidón se unió a su hermano Zeus en la lucha contra Cronos y los titanes, lucha en la que los dioses más jóvenes salieron victoriosos. Fue ese el momento en el que Zeus, Hades y Poseidón se repartieron, según Homero, el gobierno de la tierra. Mientras Zeus escogía los cielos como su ámbito de influencia y Hades optaba por el mundo subterráneolas aguas.
Es en esta faceta de señor de los mares en la que los antiguos griegos le rindieron culto de forma mayoritaria. Sin embargo, los poderes de Poseidón no terminaban aquí, pues, según una tradición muy antigua, Poseidón era también el responsable de los terremotos y los movimientos de tierras, posiblemente al relacionar los antiguos griegos estos fenómenos con algún tipo de alteración en las aguas subterráneas sobre las que flotaba el mundo. y las moradas de los difuntos, Poseidón se convirtió en el rey soberano de las aguas. Es en esta faceta de señor de los mares en la que los antiguos griegos le rindieron culto de forma mayoritaria.
Sin embargo, los poderes de Poseidón no terminaban aquí, pues, según una tradición muy antigua, Poseidón era también el responsable de los terremotos y los movimientos de tierras, posiblemente al relacionar los antiguos griegos estos fenómenos con algún tipo de alteración en las aguas subterráneas sobre las que flotaba el mundo.
